Revelaron cómo atraviesan Julián Álvarez y su familia el conflicto con los hinchas del Atlético de Madrid
El periodista Jota Jordi brindó detalles sobre el difícil momento que atraviesa Julián Álvarez tras los silbidos e insultos que recibió por parte de los hinchas del Atlético de Madrid durante el empate 2-2 frente al Villarreal por La Liga.

En una nueva edición de El Chiringuito, el cronista aseguró que la situación ha impactado tanto en el delantero argentino como en su familia.
“Él y su familia lo están pasando muy mal porque no se merecen todo esto. No fueron ellos quienes provocaron esta situación. El Atlético de Madrid sabía perfectamente lo que estaba pasando desde febrero, los empujó hasta este punto y, en el momento decisivo, los dejó expuestos. Que te insulten ochenta mil personas, que recibas amenazas y todo lo que está ocurriendo… imaginate. Lo están pasando muy mal”, expresó Jordi.
Según el periodista, el conflicto también tuvo consecuencias emocionales para el futbolista y su entorno.
“Me dicen que ha llorado. Y gente de su familia también. Es muy duro. Acá se está viviendo esto como una guerra y no lo es. Hay una persona en el medio. Además, no se va a ir gratis porque se negoció con Arsenal y hubo acuerdos, también con el Paris Saint-Germain. Todo esto responde al ego de una persona que le prometió cumplir su deseo y hoy miren lo que le están haciendo. Lo están pasando muy, muy mal”, agregó, en referencia a la dirigencia del club madrileño.
El encuentro frente al Villarreal marcó un quiebre en la relación entre Álvarez y los simpatizantes del Atlético. Desde antes del inicio del partido, el delantero fue silbado cuando su imagen apareció en las pantallas del estadio mientras permanecía en el banco de suplentes.
Cuando ingresó en el segundo tiempo, los silbidos continuaron cada vez que intervino en el juego.
Tras el empate, el atacante se dirigió directamente al vestuario y no acompañó a sus compañeros para saludar a los hinchas. Más tarde, el entrenador Diego Simeone aclaró que esa decisión fue tomada por el club.
“La gente del club me comentó que decidieron que él no se acercara a saludar junto a sus compañeros. No fue una decisión de Julián Álvarez, sino del club, que optó por separarlo y enviarlo al vestuario”, explicó el técnico en conferencia de prensa.
El malestar de los hinchas también se manifestó fuera del estadio. Días antes del partido aparecieron banderas en la Ciudad Deportiva de Majadahonda con mensajes dirigidos contra el delantero, entre ellas una que decía “Julián fuera” y otra con el número 19 acompañado por un símbolo de prohibición.
En el origen del conflicto se encuentra la incertidumbre sobre el futuro del futbolista. Según Jota Jordi, Álvarez le comunicó a la dirigencia del Atlético de Madrid, en febrero, su intención de ser transferido al Barcelona y no contempla otra opción: o se concreta su llegada al club catalán o continúa en el conjunto madrileño.
La negativa del Atlético a negociar con el Barcelona impidió, hasta el momento, la única salida que el jugador aceptaba.
El aspecto económico también influye en las negociaciones. De acuerdo con lo publicado por Sport y The Athletic, el entorno del delantero fijó un piso de 150 millones de euros para cualquier operación, la misma cifra por la que el club habría rechazado recientemente una oferta del Real Madrid.
Aunque Arsenal y Paris Saint-Germain también mostraron interés, el atacante siempre priorizó seguir jugando en España.
Mientras tanto, el Barcelona comenzó la defensa del título con una goleada por 5-0 sobre Elche, resultado que volvió a instalar el debate sobre la incorporación de un centrodelantero, puesto para el que Julián Álvarez aparecía como la principal alternativa.
Consultado sobre esa posibilidad, el entrenador Hansi Flick respondió: “Tendremos que hablar con Deco y hacer lo que sea mejor. Lo veremos la semana que viene”.
