“¡Mi casa es como Argentina!”: un hincha de Bangladesh viajó 17.000 kilómetros al Monumental para ver la despedida de Lionel Messi
La fiesta por el adiós de Lionel Messi de la Selección Argentina en el Estadio Monumental tuvo postales inolvidables, pero pocas tan paradigmáticas de la devoción global que despierta el capitán como la de un hincha llegado desde el extremo opuesto del planeta.

En diálogo con el medio El Destape desde las inmediaciones de la cancha de River Plate, un fanático de Bangladesh contó los pormenores de su travesía intercontinental impulsada por un único propósito: “Soy de Bangladesh y vine a Argentina sólo por Messi. Estoy muy emocionado por este partido porque quiero ver… Voy a ver a Messi en vivo”.
Pasión generacional y el arraigo por la Albiceleste
Con una mezcla de euforia y profunda emoción, el hincha graficó el fervor que se vive en su país de origen respecto al seleccionado nacional: “Sabes, toda la gente de Bangladesh, como el 80% de la gente, ama a Argentina y a Messi. Toda mi generación, mi padre, mi abuelo, el abuelo de mi abuelo, a todos nos encanta Argentina y Messi, Maradona…”. Entre risas, resumió su fanatismo con una frase contundente: “¡Es como si mi casa fuera Argentina! ¡Mi casa es como Argentina!”.
Al momento de desplegar la bandera de su nación frente a las cámaras, cerró su testimonio con una dedicatoria consagratoria: “¡Vamos Argentina, vamos Messi! ¡Messi, Messi, Messi! ¡Levántense! ¡Te amo, Messi! ¡Te amo desde Bangladesh!”.
¿Por qué Bangladesh apoya a la Argentina?
El profundo vínculo sentimental entre ambos países —separados por 17.000 kilómetros de distancia— se remonta a décadas atrás y tiene múltiples explicaciones arraigadas en la historia popular y deportiva:
- El impacto del Mundial 86: Según relatan jóvenes referentes de la cultura bengalí como Tamjidul Hoque, el romance con el fútbol albiceleste floreció a mediados de los años 80, cuando el país transitaba su etapa de desarrollo y la expansión de la televisión en color permitió presenciar la consagración de la mano de Diego Maradona, consolidándose posteriormente con la magia de Lionel Messi.
- Un idilio sin ideologías: El afecto responde a una genuina devoción por el buen fútbol, las gambetas y los colores, trascendiendo fronteras y equiparándose a las costumbres locales del país asiático —con una geografía surcada por más de 700 ríos—, donde los partidos de madrugada se celebran masivamente en las calles.
- Reciprocidad y hermandad digital: En los últimos años, el fenómeno se potenció gracias a las redes sociales, materializándose en muestras de afecto mutuas como grupos de apoyo argentino hacia el seleccionado de cricket de Bangladesh (donde son potencia), la histórica cobertura mediática y el anuncio oficial de la Cancillería sobre la reapertura de la embajada argentina en Daca tras casi 45 años de interrupción diplomática.
