En su debut en la Copa Libertadores, Boca empató 0-0 ante Jorge Wilstermann en la altura de Cochabamba


(AP)
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Boca empezó su camino en la Copa Libertadores dos mil diecinueve sumando. Un paso corto, mas firme. Frente a un contrincante que no exhibió grandes armas, mas que contó con los más de dos mil quinientos metros de altura como aliados, reguló sacrificios y cosechó un punto como visitante: igualó 0-0 ante Jorge Wilstermann en Cochabamba.

Con el propósito de regresar a salir vencedor de la Copa que se le niega desde dos mil siete, con el peso de la final perdida en frente de River en dos mil dieciocho, Boca salvó un empate en Bolivia, por la primera data del Conjunto G, que asimismo integran Atlético Paranaense y Deportes Tolima. Dejó la sensación de que, si se animaba, podría haberse traído una victoria. Al tiempo, en la segunda parte, cuando sintió el sacrificio, atravesó los instantes de mayor zozobra.

Gustavo Alfaro planeó un partido de largo aliento, algo que quedó claro en la elección de los intérpretes en el planteo: Almendra, Marcone, Reynoso; jugadores de posesión, para retener la posesión con cadencia y no demandar los pulmones en la altura.

AME3198. COCHABAMBA (BOLIVIA), 05/03/2019.- Juan Aponte (i) de Wilstermann disputa un balón ante Carlos Tévez (i) de Boca Juniors este martes, a lo largo de un partido de la Copa Libertadores, entre el Wilstermann de Bolivia y el Boca Juniors de Argentina, en el estadio Félix Capriles de Cochabamba (Bolivia). EFE/ Jorge Abrego
AME3198. COCHABAMBA (BOLIVIA), 05/03/2019.- Juan Aponte (i) de Wilstermann disputa un balón ante Carlos Tévez (i) de Boca Juniors este martes, a lo largo de un partido de la Copa Libertadores, entre el Wilstermann de Bolivia y el Boca Juniors de Argentina, en el estadio Félix Capriles de Cochabamba (Bolivia). EFE/ Jorge Abrego

Wilstermann no salió a hostigar a Boca: sí procuró aprovechar su mejor adaptación a la altura buscando a los mediocampistas por afuera a fin de que hirieran en velocidad, a espaldas de los laterales. Mas sin agresividad, ni cambio de ritmo. Apenas si intranquilizó con alguna pelota cruzada.

Los avances con el balón al piso del Xeneize hallaron espacios a los diecinueve minutos, cuando Almendra llegó al área y Silva lo pisó: era penal, mas Julio Bascuñán lo omitió.

El evidente penal que no le cobraron a Boca

A la visita le costó encontrarse, jugó midiendo las fuerzas, dejando la sensación permanente de que, si se animaba, podía pegar. Recién en los últimos minutos de la primera parte, el local empujó con mayor continuidad, por el hecho de que el Xeneize sintió el ahínco invertido y pues Pochi Chávez aceptó la conducción.

El segundo tiempo empezó como un calco del primero. Boca prosiguió meciendo el partido, sin desarmarse. Solo Carlos Tevez, en 3 cuartos de campo, cambió de ritmo en jugadas puntuales, cuando las piernas se lo dejaron. Y Wilstermann no acabó de aceptar la obligación de llevar el peso del partido. En consecuencia, el desarrollo se hizo más insistente. A favor de los dos equipos: el estado del campo de juego del estadio Félix Capriles no estuvo a la altura de un compromiso de esta envergadura.

A los sesenta y siete minutos de juego se dio la acción más peligrosa del dueño de casa, siempre y en toda circunstancia desde los pies de Chávez, el “diferente” de la cancha. Tras una pelota parada trunca, el ex- Atlas y Boca desbordó por la derecha, mandó el centro y halló Silva, quien cabeceó de pique al piso: Julio Buffarini, en la línea, alcanzó a rehusar. La jugada siguió, Meleán impactó de aire, y el que resolvió fue Andrada, mandando el balón sobre el larguero.

Esa acción ofició de despertador para Wilstermann. Le hizo ver que Boca ya sentía el ahínco de un tiempo y medio en la altura. Y empezó a martillar. A once minutos del final, Chávez enganchó en el área y sacó el zurdazo que provocó los rezos de Esteban Andrada.

En contraparte, a los ochenta y dos, Reynoso dibujó la mejor jugada del partido para el visitante: desbordó por izquierda y cedió para Nández quien, en 2 tiempos, sacó el remate cruzado, que se fue cerca del palo derecho del arquero Giménez.

Reza un viejo axioma de la Copa Libertadores que, en la fase de conjuntos, como visitante, siempre y en toda circunstancia es esencial sumar. Y Boca sumó.

Cabe resaltar que esta edición de la Libertadores cuenta con un calendario comprimido y de ahí que este Conjunto G va a tener su segunda data la semana próxima con los duelos entre Boca vs. Deportes Tolima (martes doce de marzo) y Atlético Paranaense vs. Jorge Wilstermann (jueves catorce de marzo).

Formaciones

Estadio: Félix Capriles (Cochabamba, Bolivia)
Árbitro: Julio Bascuñán (Chile)

EL RELATO DEL PARTIDO

TABLA DE POSICIONES

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